Jesus nos libertó del pecado, con su muerte y resurrección luego de ser colgado en el madero.
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Jesus nos libertó del pecado, con su muerte y resurrección luego de ser colgado en el madero.
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NUEVA YORK (UN) - Hay diferentes ideas en nuestros días acerca de lo que es el “arrepentimiento”. Pero ¿están ellas basadas en lo que las Escrituras enseñan? (2 Timoteo 3:16-17)? ¿Es meramente un cambio de mente o hay mucho más involucrado en ello?
Vamos a mirar a algunas de las más claras y más precisas definiciones bíblicas del arrepentimiento, comenzando con la enseñanza de Jesús acerca de Jonás y los ninivitas:
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar (Mateo 12:41).
Para averiguar exactamente lo que Jesús quiso decir cuando dijo: “se arrepintieron”, vamos a revisar el recuento al cual se está refiriendo:
Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza. E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo (Jonás 3:5-10).
Los ninivitas se humillaron y clamaron fuertemente a Dios, convirtiéndose cada uno de su mal camino. Según la autoridad final, esto constituye el “arrepentimiento”, a diferencia de lo que algunos en nuestros días equivocadamente quieren que nosotros creamos – un simple “cambio de mente”.
El Ejemplo del Hijo Pródigo
Otro buen ejemplo de arrepentimiento es la enseñanza de Jesús acerca del hijo pródigo:
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí
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